«Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. 16 Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna» (Hebreos 4:15-16).

Qué le vas a regalar a Cristo esta Navidad? Esta pregunta se repetirá en muchos púlpitos y servicios religiosos esta Navidad. En la mayoría de los casos, se invita a la gente a dar a Dios su obediencia. Aunque esto es cierto y necesario, es únicamente una respuesta parcial. Tu obediencia no es el único regalo que puedes hacer a Cristo en estas fechas. También puedes darle a Cristo el regalo de tu lado oscuro. Este regalo no consiste sólo en recibir el perdón de Dios, sino también en volverse vulnerable y ofrecer a Dios tu lado imperfecto y frágil.

En uno de los servicios de Navidad más significativos a los que he asistido, el pastor pidió a la gente que regalara a Cristo su dolor, sus malos hábitos, sus ansiedades y sus miedos. Sorprendentemente, estos son algunos de los regalos más hermosos que podemos ofrecer a Cristo en esta época. En la gracia de Dios, no necesitamos esconder nuestro yo vulnerable y débil. En cambio, podemos entregárselos como un regalo, y Él los recibirá con gusto y los transformará. Pero tienes que ser vulnerable; tienes que dejar de esconderte entre los arbustos como Adán y Eva y permitir que Cristo te vista con su manto de perdón, fortaleza y amor que cubren una multitud de pecados.

Así que entrega tu yo más débil e incluso tu lado más desagradable a Dios esta Navidad. Él te está esperando, y no tiene de que acobardarse. Deja de esconderte y entrégate por completo a Dios, incluyendo tu lado más oscuro. Este será un hermoso regalo para Dios en esta temporada.

Es hermoso porque es redimible, porque el Señor transforma nuestras cenizas en algo hermoso.

A leer: Hebreos 4:14-16

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