El director del periódico salvadoreño “El Faro”, Carlos Dada, denunció este lunes en la ciudad española de Santiago de Compostela (noroeste) la amenaza que sufren los derechos humanos y las libertades individuales en el país centroamericano con la presidencia de Nayib Bukele.

Bukele llegó al poder en 2019 y, en abril de este año, la asamblea legislativa aprobó una reforma legal por la que se prevén hasta 15 años de prisión para los medios que “reproduzcan y transmitan mensajes o comunicados originados o presuntamente originados” por las pandillas que operan en el país.

En un encuentro con periodistas y miembros de ONG, Dada advirtió este lunes de las consecuencias de este tipo de medidas y señaló algunos otros retrocesos en materia de libertades experimentados durante los últimos años en su país.

Según el periodista, con la llegada de Bukele al poder la alternancia de los partidos de izquierdas y derechas derivó en un populismo de corte autoritario, que ha ido afianzando medidas regresivas y en contra de los derechos humanos y la separación de poderes.

Foto de archivo del presidente de El Salvador, Nayib Bukele. EFE/Rodrigo Sura

Foto de archivo del presidente de El Salvador, Nayib Bukele. EFE/Rodrigo Sura (Rodrigo Sura/)

El ejército, lamentó Dada, “vuelve a tener un rol político” y el núcleo familiar del presidente controla “los tres poderes” mediante reformas destinadas a convertir al Ejecutivo salvadoreño en una institución plenipotenciaria que “empieza a perseguir a todas las organizaciones críticas”.

Expedientes administrativos, sanciones y otros tipos de controles han amenazado la supervivencia de “El Faro” con Bukele como presidente, pero la situación -expuso su director- se ha recrudecido tras revelar este medio las negociaciones del Gobierno de El Salvador con las pandillas, un pacto negado por las autoridades y cuya ruptura desencadenó un baño de sangre con 87 asesinatos entre el 25 y el 27 de marzo.

En ese marco se encuadran las reformas contrarias a la libertad de prensa que, según Dada, no se quedan en el plano legal, sino que llegan a la vigilancia con drones en domicilios, al espionaje de teléfonos personales con el sistema Pegasus o las amenazas, veladas y directas, de dirigentes públicos a los informadores.

Ese es uno de los principales motivos que le han llevado a emprender una gira por varias ciudades españolas, donde ha querido sacar a la luz y denunciar las condiciones en las que ejercen a diario.

El director de “El Faro” también se refirió a la política económica del Ejecutivo salvadoreño que, ante la tensa relación actual con Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional, decidió convertirse en el primer Estado en aceptar la criptomoneda bitcoin como divisa oficial y emprender proyectos con este activo volátil.

La falta de inversores y el reciente desplome del valor de bitcoin ha provocado que agencias de calificación alerten de la posible quiebra del país en tan solo unos meses y que su situación financiera -a ojos de estos organismos- sea “la peor del mundo”, a excepción de una Ucrania destrozada por la invasión rusa.

Pese a todo, Dada reafirma su compromiso con el ejercicio del periodismo en El Salvador aún con estas dificultades y recalca que la presión internacional es clave para conseguir que no se asienten medidas tan lesivas como alguna de las adoptadas. (I)

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