Con la llegada de Boric se abre la posibilidad de una “nueva agenda de diálogo” entre Bolivia y Chile.

Ambos países no tienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1978 y recientemente atravesaron por tensiones debido a la demanda que Bolivia planteó en 2013 ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por una salida soberana al océano Pacífico.

Otro punto es la explotación del litio, un recurso que comparten Bolivia, Chile y Argentina, y el dilema de si actuar como países solos o como un gran consorcio continental con prioridades, precios y procesos de industrialización local.

El exvicepresidente boliviano Álvaro García Linera (2006-2019) aseveró que “resolver los temas pendientes es una mirada que no va a ayudar a ninguno de los países”, por lo que consideró que es necesario que avancen “en temas nuevos de urgencia”.

Para García Linera, con la llegada de Boric a la Presidencia de Chile tras “el gran levantamiento de 2019″ se abre la posibilidad de realizar “grandes cambios”, algo que no pasó con los Gobiernos de la Concertación a pesar de que hubo integrantes socialistas y comunistas.

“La Concertación jamás se propuso grandes transformaciones y si alguien esperaba algo más de la Concertación fue ingenuo”, dijo.

El exvicepresidente boliviano Álvaro García Linera en una foto de archivo.

El exvicepresidente boliviano Álvaro García Linera en una foto de archivo.

“Una sociedad chilena movilizada en los siguientes años puede marcar la gestión de un Gobierno más radical. Una sociedad chilena menos movilizada en los siguientes años puede marcar la gestión de un Gobierno más moderado. Esa es nuestra experiencia”, añadió.

En ese sentido, García Linera consideró que existen dos niveles eficientes para dar paso a esos cambios: “acción colectiva y decisionismo gubernamental”, por lo que el gobierno de Boric “tendría que ser lo que la sociedad movilizada vaya marcando”.

Además, anticipó que en Chile, tal como “está pasando en todo el mundo”, hay un desplazamiento de posiciones de centroderecha “hacia la extrema derecha” y que eso va a complicar la decisión de cualquier Gobierno, incluido el que le tocará presidir a Boric.

El izquierdista Gabriel Boric ha expresado en varias ocasiones tener una cercanía de ideologías con García Linera, quien, incluso, es uno de los invitados especiales a su investidura.

“Para mí ha sido un honor que él me haya mencionado (…). No me lo esperaba, por supuesto, y he mantenido un silencio agradecido todo este tiempo”, señaló sobre las declaraciones de Boric de que lo tiene como un referente intelectual y político.

El único encuentro entre ambos se produjo hace varios años, alrededor de 2015, cuando García Linera fue a Chile a dictar una conferencia sobre el proceso constituyente de Bolivia y al final hubo saludos e intercambios de preguntas en las que participaron Boric, Camila Vallejos y otros nuevos líderes chilenos.

García Linera al ser consultado sobre una eventual asesoría a Boric, dijo estar dispuesto a “contribuir humildemente” con sus conocimientos como luchador social. (I)

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