El balance de muertos por las graves inundaciones que se están dando en la provincia de KwaZulu-Natal, en el este de Sudáfrica, aumentó este sábado con otros tres fallecidos, hasta un total de 398, y al menos 27 personas continúan aún desaparecidas, informaron fuentes oficiales.

Los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona devastada, que se encuentra de nuevo en alerta por la previsión de fuertes lluvias y vientos.

«De acuerdo a la última actualización, (el número de) las muertes ha subido y se sitúa ahora en 398, con 27 personas aún desaparecidas», confirmó esta tarde la Consejería de Gobierno Cooperativo y Asuntos Tradicionales de KwaZulu-Natal en un comunicado.

Las autoridades locales, que han calificado este desastre como uno de los momentos “más oscuros” de la historia de la provincia, estiman que unas 40.000 personas se vieron afectadas por las inundaciones desde el comienzo de las lluvias torrenciales el pasado lunes.

También calculan que 3.937 viviendas quedaron totalmente destruidas y 8.039 parcialmente dañadas.

El Gobierno sudafricano ha declarado el estado de desastre en la provincia y ha desplegado efectivos del Ejército para asistir en los trabajos de emergencia y en la búsqueda de desaparecidos.

El valor de los daños totales está aún por cuantificar, pero ascenderá a pérdidas millonarias, según admitió esta semana el jefe de gobierno de KwaZulu-Natal, Sihle Zikalala.

La zona más afectada es el área de Durban, que es la ciudad más importante de KwaZulu-Natal y la tercera más grande de Sudáfrica. Las inundaciones golpearon especialmente las barriadas de asentamientos informales de sus alrededores, algunas de ellas barridas por completo por el agua y los corrimientos de tierra.

Un hombre pasa junto a los restos de una casa en las afueras de Durban, el 15 de abril de 2022, donde se desconoce el paradero de diez personas después de que sus casas fueran arrasadas tras las devastadoras lluvias e inundaciones.

Un hombre pasa junto a los restos de una casa en las afueras de Durban, el 15 de abril de 2022, donde se desconoce el paradero de diez personas después de que sus casas fueran arrasadas tras las devastadoras lluvias e inundaciones. (Phill Magakoe/AFP/)

También las infraestructuras de electricidad, agua corriente y muchos centros médicos se han visto severamente dañados.

Según cálculos de Mxolisi Kaunda, el alcalde del Ayuntamiento que acoge Durban (oficialmente denominado eThekwini), solo en esa municipalidad los daños se cuantificaban el jueves en 757 millones de rands (unos 50 millones de euros).

El presidente del país, Cyril Ramaphosa, visitó el pasado miércoles la zona afectada y afirmó que era una «catástrofe de enormes proporciones», además de relacionar directamente las inundaciones con el cambio climático.

KwaZulu-Natal viene experimentando un aumento de esta clase de fenómenos meteorológicos graves en los últimos años.

Los más graves de los tiempos recientes se dieron en 2019, cuando las lluvias torrenciales e inundaciones dejaron unos 80 muertos en esta misma época del año.

Esta provincia lidia aún, además, con la desolación causada por los graves disturbios que Sudáfrica vivió en julio de 2021 y que se vivieron con mayor intensidad precisamente en KwaZulu-Natal, donde se registraron 275 de los 354 muertos que dejaron aquellos incidentes. (I)

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