Los padres del infante de marina Trevor Reed, liberado por Rusia en un intercambio de prisioneros con Estados Unidos, han expresado su alegría por tener a su hijo de vuelta en casa.

Reed había estado en una cárcel rusa desde 2019 y fue intercambiado por Konstantin Yaroshenko, un ciudadano ruso preso por cargos de contrabando de drogas.

De acuerdo a sus padres, Joey y Paula Reed, su hijo fue maltratado en prisión y parecía haber contraído tuberculosis.

Fuera de la casa de los Reed en un suburbio de Dallas en el estado de Texas, la madre dijo sentirse “casi tan bien como en el día en que había nacido” en una entrevista con los medios.

Los padres de Reed también agradecieron al presidente Joe Biden y dijeron que “probablemente había salvado la vida de su hijo”.

El regreso del infante en Estados Unidos fue confirmado por funcionarios rusos y estadounidenses este miércoles.

Tras confirmarse la noticia, la familia Reed dijo en un comunicado que sus “oraciones han sido respondidas”.

Una historia que se hará pública

El padre de Trevor Reed, Joey, junto a un cartel que pide la liberación de su hijo. GETTY IMAGES

El padre de Trevor Reed, Joey, junto a un cartel que pide la liberación de su hijo. GETTY IMAGES

Los padres dijeron que el infante de marina contaría su historia públicamente después de abordar “la miríada de problemas de salud” provocados por las condiciones a las que estuvo “sometido en su gulag ruso”.

El presidente Joe Biden indicó el miércoles que estaba “encantado” de compartir la noticia del regreso de Reed con sus padres.

“Escuché en las voces de los padres de Trevor cuánto se preocuparon por su salud y extrañaron su presencia”, dijo.

“Las negociaciones que nos permitieron traer a Trevor a casa requirieron decisiones difíciles que no tomo a la ligera”, agregó.

Reed, de 30 años, viajó a Moscú en 2019 para aprender ruso y visitar a su novia rusa.

En una noche de borrachera, fue detenido por dos policías después de asistir a una fiesta. Mientras lo llevaban a la estación de policía, se enfrentó al agente que conducía, y le dio un codazo al otro funcionario que trató de intervenir.

Se declaró inocente tras afirmar que no recordaba el incidente, pero fue sentenciado a nueve años de prisión en 2020 por cargos de agresión.

El gobierno de Estados Unidos expresó sus preocupaciones sobre la imparcialidad del juicio, y el embajador de Washington en Rusia, John Sullivan, dijo recientemente que Reed seguía “en prisión por un crimen que no cometió”.

El presidente Joe Biden dijo que la liberación de Trevor Reed requirió decisiones difíciles. GETTY IMAGES

El presidente Joe Biden dijo que la liberación de Trevor Reed requirió decisiones difíciles. GETTY IMAGES

Los padres de Reed, Paula y Joey, protestaron frente a la Casa Blanca el mes pasado y finalmente lograron una reunión con Biden.

Altos funcionarios estadounidenses dijeron que la liberación de Reed había sido “el resultado de meses y meses de trabajo arduo y cuidadoso” y que había una “preocupación creciente” por su salud mientras estuvo detenido.

“Problemas de prisioneros”

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia confirmó el miércoles la liberación de Konstantin Yaroshenko, un ciudadano ruso encarcelado por cargos de contrabando de drogas.

El intercambio de prisioneros se llevó a cabo a través de Turquía, después de que Biden conmutara la sentencia de Yaroshenko.

El piloto ruso cumplía una condena de 20 años desde 2011 por introducir cocaína de contrabando en Estados Unidos. Su abogado ha confirmado que el ciudadano ruso también se dirige a casa.

Los funcionarios han dicho que el intercambio no fue el comienzo de un diálogo diplomático más amplio con Rusia y, en cambio, se centró estrechamente en un “conjunto discreto de problemas de prisioneros”.

Eso significa que el destino de otros estadounidenses actualmente detenidos en Rusia, incluida Brittney Griner, doble medallista de oro olímpica en baloncesto femenino, sigue sin estar claro por ahora.

En un comunicado, la familia de Paul Whelan, un exinfante de marina estadounidense detenido por cargos de espionaje, dijo que estaba “lleno de felicidad para los Reed”, pero que a Whelan se le estaba acabando el tiempo.

“Paul ya pasó tres años y cuarto como rehén ruso”, escribieron. “¿El hecho de que el presidente Biden no haya traído a Paul a casa es una muestra de que algunos casos son demasiado difíciles de resolver? ¿Está el enfoque fragmentado de la administración solo recogiendo los resultados más fáciles?”. (I)

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