El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) reveló cómo un destacado bufete panameño estableció compañías y fundaciones para mantener en secreto el vínculo con Carlos Cardoen, magnate chileno que está en la lista de más buscados de Interpol y fue comerciante de armas.

Titulado como El traficante de armas chileno ‘más buscado’ ocultó vínculos con empresas con la ayuda de la industria offshore de Panamá, el consorcio publicó un reportaje en el que detallaban las acciones de los abogados panameños. Esta información surgió a partir de la filtración de los Pandora Papers donde habían más de 86.000 registros de este bufete y documentos adicionales de otro proveedor offshore, Amicorp.

Se explicó que en el 2006, cuando Cardoen ya era buscado hubo una intención de cortar lazos con el magnate. Justamente dentro de los documentos filtrados se dan detalles de deliberaciones de la firma Arias, Fàbrega & Fàbrega (ARIFA), que es proveedora de servicios offshore, para determinar si el chileno era una responsabilidad para la empresa.

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Era el mes de marzo de ese año cuando se notificó de la intención de dejar brindar los servicios a la empresa Farkit Trading Corp ya que se habían enterado de la participación en la industria armamentista. Sin embargo, hubo presión para que no se tome esta decisión y un ejecutivo de otra de las empresas dijo que Cardoen había estado fuera de esta desde hace más de 10 años, mientras que otro indicó que una firma de abogados, donde el ministro de Justicia de Chile era socio, estaba representándolo para hacer frente a la acusación.

Pese a que hubo advertencias y recomendaciones por dar ese paso, en junio del 2006 la firma había reconsiderado su decisión.

En 1993, Cardoen fue procesado en Miami por haber importado ilegalmente zirconio de los Estados Unidos para fabricar bombas de racimo, que una vez disparadas van arrojando otras más pequeñas por lo que cubre un mayor espacio. Estas inclusos fueron vendidas al régimen de Saddam Hussein en Irak cuando se encontraba en guerra con Irán. La dictadura de Augusto Pinochet también se benefició de este armamento al principio de los 90.

Carlos Cardoen en una reunión con Saddam Hussein. Foto: Departamento de Comercio de Estados Unidos (dominio público) vía Wikimedia Commons

Carlos Cardoen en una reunión con Saddam Hussein. Foto: Departamento de Comercio de Estados Unidos (dominio público) vía Wikimedia Commons

Ante esta situación ha tenido que involucrarse en otros sectores como turismo, bienes raíces, entre otros, además está impedido de viajar fuera de Chile al mantener la notificación roja de Interpol vigente.

Dentro de la publicación se mencionó que para el 2006, el enfoque de negocios de Cardoen no figuraba en sectores de alto riesgo. Tras la decisión se crearon dos empresas ficticias y una fundación de interés privado. Sobre esta última se explica que son entidades que tienen protecciones como que los bienes no pueden ser embargados y no tener requisito legal para revelar sus propietarios o beneficiarios finales. Justamente Cardoen figura como beneficiario y protector de esta.

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Para 2010, ARIFA rompió lazos con las empresas offshore del magnate, sin embargo, el abogado panameño Rolando Candanedo se hizo cargo.

Actualmente el magnate busca levantar la notificación de Interpol y pese a que se rechazó una solicitud de extradición en el 2020 aún no recibe respuesta por su petición para que se le otorgue protección diplomática por las autoridades chilenas.

El consorcio especificó que se analizaron los registros con socios como Convoca en Perú, La Nación y El DiarioAr en Argentina, y CIPER y LaBot en Chile. (I)

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