Was Jesus the perfect priest?

«Porque el Señor es bueno; Para siempre es Su misericordia, Y Su fidelidad por todas las generaciones» (Salmos 100:5).

El Señor es fiel. Así que si promete algo, El lo cumplirá. Un buen ejemplo es el pacto de Dios con Abraham y sus descendientes, los israelitas. Este pueblo renunció a Dios una y otra vez, pero Dios siempre se mantuvo fiel y cumplió sus promesas. Él los corrigió por su rebelión, pero nunca los dejó solos.

Este Dios no ha cambiado. Por eso sus promesas siguen siendo las mismas. Nosotros podemos confiar en él. Ya que Dios es fiel, El nos pide que seamos también fieles. La fidelidad, se refiere a nuestra relación con el Señor. Él quiere nuestros corazones, para siempre. Además, se trata de nuestra relación con los demás. Siendo fieles, manteniendo nuestra palabra y cumpliendo nuestras promesas, demostramos que vivimos cerca de Dios.

Junto con la justicia y la misericordia, Jesús menciona la fidelidad como uno de los «asuntos más importantes de la ley».

¿Construyes tu vida sobre las promesas de Dios? ¿Eres fiel con Dios y las personas que te rodean?

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