El presente parece muy poco inspirador en todo el panorama universal actual. La pandemia parece arrasar con todo tipo de esperanza. Conciliar el sueño en este tiempo es cosa difícil para mucha gente.

Ahora es cuando debemos memorizar las promesas de Dios. David, ese hombre de Dios que paso por tantas tormentas físicas y emocionales lo sabia. El escribió uno de los salmos mas alentadores que te invito a leer, el SALMO UNO.

La clave es “meditar en la palabra de Dios de día y de noche” nos recomienda. Hay una paz mental sobrenatural que nos viene cuando meditamos en las promesas de Dios para nosotros y descansamos en Él.

No importa lo terrible de la tempestad. Dios está al control. Confía y espera en Él. El nunca desampara a sus hijos. Quédate dormido repitiendo y meditando en sus promesas, y claro, no olvides Isaías 26:3. Dios te abrace con su amor!

Pr. José Reina

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.